I. Origen de la filosofía en los griegos
La filosofía fue creación del genio
helénico: no-les llegó a los griegos de estímulos precisos tomados de la
civilización oriental; sin embargo, del Oriente llegaron algunos conocimientos
científicos, astronómicos y matemático-geométricos que el Griego supo repensar y recrear en dimensión teórica, mientras que
los orientales los concibieron en sentido prevalentemente práctico.
Así, si los Egipcios desarrollaron
y transmitieron el arte del cálculo, los Griegos, y particularmente a partir de
los Pitagóricos, hicieron de él una teoría sistemática del número; y si los
Babilonios hicieron uso de adquisiciones astronómicas puntuales para trazar las
rutas para las naves, los Griegos las transformaron en una teoría astronómica orgánica.
II. Las formas de la vida griega que prepararon el nacimiento de la
filosofía
La filosofía surgió en Grecia justamente
porque en Grecia se formó un ambiente espiritual
del todo particular y un clima cultural y político favorable. Los brotes de donde derivó la filosofía helénica fueron: a)
la poesía; b) la religión; c) las condiciones socio-políticas adecuadas.
1) La poesía anticipó el gusto por
la armonía, la proporción y la justa medida (Hornero y los líricos) y un modo
particular de dar explicaciones remontándose a las causas, así sea a nivel fantástico-poético
(en particular con la Teogonía de Esíodo).
2) La religión griega se dividió
en religión pública (inspirada en Homero y Esíodo) y en religión de misterios,
en particular la órfica. La religión pública considera a los dioses como
fuerzas naturales amplificadas en la dimensión de lo divino o como aspectos característicos del hombre
sublimados. La religión órfica considera al hombre de manera dualista: como
alma inmortal, concebida como un “daimon” que por una culpa originaria fue
condenada a vivir en un cuerpo considerado como tumba y prisión. Del Orfismo
sale una moral que marca límites precisos a algunas tendencias irracionales del
hombre. Lo que estas dos formas de religión tienen en común es la ausencia de
dogmas fijos y vinculantes en sentido absoluto, de textos sagrados revelados y
de intérpretes y custodios de esta revelación (o sea de sacerdotes preparados
para estas tareas precisas). Por tal motivo, el pensamiento filosófico gozó,
desde el comienzo, de una amplia libertad de expresión, con pocas
Excepciones.
3) También las condiciones
socio-económicas, como se dijo, favorecieron el nacimiento de la filosofía en
Grecia, con sus caracteres peculiares. En efecto, los Griegos alcanzaron un cierto
bienestar y una notable libertad política, comenzando por las provincias de
Oriente y de Occidente, Además se desarrolló un fuerte sentido de pertenencia a
la Ciudad, hasta el punto de identificar al “individuo” con el “Ciudadano” y de
relacionar estrechamente la ética con la política.
III- Concepto y fin de la filosofía antigua
La filosofía (=amor por la sabiduría) tiene por
objeto la totalidad de las cosas (toda
la realidad, el “entero”) y en esto limita con la religión; emplea un método racional
y en esto tiene contactos con la ciencia (con la cual se identifica en un
cierto período); además, tiene como finalidad la pura “contemplación de la
verdad”, o sea, el conocimiento de la verdad en cuanto tal y en esto se
diferencia de las artes que tienen un propósito prevalentemente práctico.
La contemplación de la
verdad -aspiración natural del hombre- es vista como fundamento de la morar y
también de la vida política en su sentido más alto; y es considerada por los
filósofos como el momento supremo de la vida del hombre, fuente de la
felicidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario